Es bien sabido que hacer ejercicio es beneficioso para el cuerpo.

Distintas investigaciones han establecido que ayudan a prevenir distintas enfermedades incluyendo enfermedades cardiovasculares, dos tipos de diabetes y algunos tipos de cáncer.
Más allá de eso, la actividad física ayuda a reducir el riesgo de enfermarse, fortalece los músculos, mejora el funcionamiento pulmonar y es psicológicamente beneficioso.
Sin embargo, como con el resto de las cosas de la vida, demasiado de algo bueno también puede resultar perjudicial.

¿Correr largas distancias como una maratón puede ser malo?

La cantidad de personas que participan corriendo este tipo de distancia ha ido en aumento, sobre todo en los últimos tiempos.
Un poco empujados por la falsa creencia que para “consagrarse” todo corredor debería por lo menos terminar una vez los 42,195 km.
O incluso esa ambición de siempre querer más lleva a algunos, una vez conquistada la “distancia madre”, a querer ir más allá y buscar distancias incluso más largas, distancias de ultramaratón.

Algunos estudios teorizan que correr maratones podría tener un impacto negativo en los riñones, de la misma manera que trabajos anteriores demostraron que las actividades particularmente vigorosas, como el entrenamiento militar, podrían causarle daños al mismo.

La Universidad de Yale condujo un estudio en el cual se extrajeron muestras de orina y sangre de participantes de la Maratón de Connecticut.
La extracción se hizo antes de la largada y finalizada la competencia para hacer las comparaciones. Se analizaron los niveles de proteína en la orina y los niveles de creatina en sangre.
El 82% de los participantes arrojó como resultado encontrarse en la etapa 1 de insuficiencia aguda de riñón.

 Insuficiencia renal

La insuficiencia renal es un episodio repentino de falla del riñón que puede durar unas horas o incluso hasta unos días.
El riñón responde al estrés físico de correr un maratón como si estuviera lesionado, de manera similar a lo que sucede en pacientes hospitalizados cuando el riñón se ve afectado por complicaciones médicas y quirúrgicas.

 ¿Por qué correr puede dañar el riñón de esta manera?

Los investigadores creen que hay varios factores involucrados, incluyendo la deshidratación, aumento de temperatura del cuerpo y en la caída de flujo sanguíneo hacia los riñones.
A pesar que las funciones renales se vieron afectadas significativamente, también notaron que dichas funciones volvieron a la normalidad con el transcurso de los días. Sin embargo, más estudios quedan por hacerse con el fin de detectar si estos tipos de actividad física pueden llegar a causar daños a largo plazo.

Es importante saber que ejercitarse, en general, es una saludable elección de vida, sin embargo, la evidencia demostró que el ejercicio excesivo, sobre todo el del tipo extenuante debe manejarse con precaución.



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