Claudio Teler, fundó Biobarica en 2010. Desde ese momento, su aplicación no para de extenderse para rehabilitación en distintos aspectos de la salud.

“La historia de BioBarica se comenzó a escribir cuando el hijo de un amigo, que padecía autismo, viajaba por todo el mundo buscando tratamientos que lo ayudaran a mejorar su situación. En aquel momento, era dueño de una fábrica de plástico y mi amigo me pedía que lo ayudara”. Así cuenta Claudio Teler el origen de este fenómeno que no para de crecer.

En ese entonces, las cámaras hiperbáricas parecían ser parte importante de la solución, pero era casi imposible importar una a la Argentina, dado que no había ningún modelo aprobado por la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica de la Argentina) y los costos eran muy elevados. Así fue que Claudio Teler empezó a desarrollar el primer prototipo para que el hijo de su amigo empezara a usarlo. Al notar sus beneficios, el tratamiento con cámara hiperbárica llegó a la Asociación de Autismo quienes demostraron interés en tener ese equipo.

A partir de ahí, todo cambió. Fue cuando decidí dar un giro completo en la actividad y dedicarme tiempo completo para realizar investigaciones de mercado, rediseño en el producto, consultas con la comunidad médica y trámites para certificar la fábrica.
Mi hijo comenzaba la facultad y le ofrecí que armáramos una empresa de cero, quería inculcarle el proceso emprendedor. Me dijo que sí y desde ese momento nos hicimos socios. Mientras tanto terminó la facultad y un post grado siendo hoy el responsable comercial de la empresa.

BioBarica es el primer fabricante argentino produciendo cámaras hiperbáricas Revitalair® con un sello 100% nacional. Instaló más de 100 equipos en todo el país y ya lleva exportados más de 450 equipos, a 35 países.

Ahora, hablando del tratamiento hiperbárico, está indicado para diferentes patologías, es un método no invasivo que aumenta la disponibilidad de oxígeno en sangre, alcanzando todos los tejidos del cuerpo y ayudando a recuperar incluso, aquellos dañados. En algunos casos evita la amputación de miembros. También reduce los síntomas de pacientes con Parkinson, Autismo y Alzheimer entre otros.

El tratamiento con oxigenación hiperbárica acorta un 50% el tiempo de recuperación tras una lesión y genera otros beneficios aplicados a pacientes que poseen distintas patologías.

Es un método no invasivo que consiste en suministrar oxígeno a altas concentraciones en una cámara hiperbárica presurizada. En este ambiente el paciente respira oxígeno cercano al 100%. Este gas se transporta a la sangre, y logra alcanzar todos los tejidos del cuerpo, incluso aquellos dañados.

¿Para qué se indica?

En la actualidad, ante la existencia de distintas patologías está comprobado que el TOHB ayuda a mejorar la sintomatología de:

  • Clínica Médica: Fibromialgia, migrañas, acúfenos, sordera súbita, fatiga crónica. En el caso de acúfenos y sordera súbita, el oxígeno desinflama el oído interno. En el caso de Fibromialgia, los efectos sobre neurotransmisores y su acción desinflamatoria reducen los dolores producidos por esta enfermedad.
  • Heridas: úlceras, pie diabético, escaras, quemaduras, injertos, heridas post quirúrgicas. Ayuda a la cicatrización.
  • Traumatología: enfermedades articulares y ligamentarias, pre y post quirúrgico, traumas, lesiones, rehabilitación, osteomielitis. Repara las lesiones y favorece los procesos de formación ósea.
  • Deportología: lesiones musculares, de ligamentos y de tendones. Síndrome de fatiga subaguda y crónica, recuperación post ejercicio. Disminuye la fatiga crónica produciendo aumento de la perfusión sanguínea a nivel del sistema nervioso central.
  • Neurología: ACV, esclerosis múltiple, alzheimer, lesiones de médula espinal y Parkinson. Reduce notablemente los síntomas de la enfermedad al redistribuir el flujo sanguíneo a nivel del sistema nervioso central y estimular la reparación de tejidos nerviosos.
  • Neurología infantil: parálisis cerebral, espectro autista, TGD, cefaleas. Estimula la regeneración axonal a nivel central y periférico, disminuye el edema cerebral y aumenta la perfusión cerebral.
  • Reumatología: artritis, artrosis, fibromialgia, vasculitis, esclerodermia por sus efectos desinflamatorios.
  • Oncología: lesiones por radioterapia, tumores. Hace llegar oxígeno a los tejidos tumorales disminuyendo su crecimiento y favoreciendo su retracción. Es un buen complemento para el tratamiento de radioterapia.
  • Rehabilitación: post acv, lesiones con daño cerebral, lesiones musculares, osteoarticulares, postquirúrgicas y traumatismos. También es indicado en la rehabilitación de pacientes neurológicos: Parkinson, Alzhéimer. Desinflama las zonas afectadas, disminuye el edema, estimula los procesos de reparación de tejidos y acelera la recuperación. ​

La sesión es relajante y placentera. Se sugiere ingresar con ropa cómoda y sin calzado. El paciente puede entrar con almohadas, mantas, libros y aparatos tecnológicos para relajarse y entretenerse. Los chicos pueden entrar acompañados de un mayor si lo desean.
La duración y frecuencia de cada sesión puede variar. La sesión dura entre 60 y 90 minutos con una frecuencia entre 2 a 6 veces por semana.

Consultas: www.biobarica.com
Juana Azurduy 1601 – Capital



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